miércoles, 16 de septiembre de 2009

15 minutos de lluvia

Llegué temprano.
Llegué temprano. Media hora antes y me dispuse a esperar anres de tocar el timbre. Quince minutos para acomodarme, para dudar si me compraba un café en el minisuper de la esquina o me quedaba ahí esperando. Siempre ese afán de hacer, de ocuparme, de salir, de moverme...Y esperé ahí bajo la lluvia, y se me quitó el dolor de garganta, y por un momento olvidé las flemas, que de hecho parecieron ya no estar ahí. Y salio un poco el sol de la tarde, en los edificios de hace 40 años, esos de la ahora vieja Roma. No tener que hablar, ni tener que decir.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

De los sueños

Ha habido días en los que los sueños estaban ahí como flotando en el aire, ahora no puedo casi recordarlos, sólo la sensación.

El último y más intenso es sobre una pecera, una pecera de dos pisos, hay un pez rojo algo grande, yo llené la pecera de agua hasta casi desbordarse y...estoy ahí quieta esperando a que salte, el pez se lanza al aire, cae sobre una afelpada alfombra y me quedo quieta, átonita...