viernes, 3 de octubre de 2008

¿Será cierto?

De veras, tan radical, cambiar de lugar de trabajo, de casa. Dejar de platicar esas charlas nimias pero tan sustanciosas con los compañeros del trabajo, el café que se comparte con declaraciones a veces quejosas pero bien liberadoras, los aires contaminados pero familiares y conocidos, las luces de la mañana y la tarde, hasta el clima, ah qué condenado frío hace por acá!

Extraño, extraño.

Luego platicando con mi comadre, gracias al cielo existe el teléfono, -ya quihubo-; me quede pensando en aquello de los amigos, ¿son más entrañables los que estudiaron con nosotros, los que compartieron otro tipo de experiencias y no las meramente laborales, será?

2 comentarios:

brenda ríos dijo...

se te echa de menos por acá... pero creo que podemos organizar una excursión... en el mientras abrazos...

Rosalía dijo...

Gracias
Abrazos

Voy por allá el domingo 16 y el lunes.