domingo, 17 de agosto de 2008
Voy construyendo un mundo, con ruinas, con nuevos muros, tal vez con muros que uno puede saltarse, una casa en cierto modo desprotegida, humilde, tal vez sin cosas caras, pero sencillas, valiosas y vulnerables.
Sin embargo, bien sé que vale la pena...
Después de días dichosos, ¿se puede olvidar tanta belleza?, ¿el cuerpo de un hombre desnudo, recostado, de unas nalgas masculinas y firmes, de unos troncos de piernas, de un escroto como nuez?, ¿Una tarde de sol y viento?, ¿Un aliento dulce de cerveza oscura, un torso empapado de sudor de amor?
Sin embargo, bien sé que vale la pena...
Después de días dichosos, ¿se puede olvidar tanta belleza?, ¿el cuerpo de un hombre desnudo, recostado, de unas nalgas masculinas y firmes, de unos troncos de piernas, de un escroto como nuez?, ¿Una tarde de sol y viento?, ¿Un aliento dulce de cerveza oscura, un torso empapado de sudor de amor?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)