no quería que marzo se fuera,
era tan bello como un hombre.
imprevisible marzo y abrumador,
quería estar de una manera tal
que se advirtiera su presencia:
por eso llovía de esa forma
y aventaba el sol como en un juego de pelota;
no quería que se fuera
llevándose las jacarandas
como un recuerdo o una ofrenda
que guarda su gracia última:
nos deja en la primavera
sin él.
BRENDA RÍOS
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1 comentario:
no mames, gracias, qué honor...
abrazos
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